Noticias Zamora
¿Cuáles son los cuidados que necesita un paciente encamado?
En cierta etapa de la vida, las personas atraviesan por un estado o quebranto en su salud. Razón por la que, cierto tiempo debe permanecer en observación y tras una cama de un hospital o de su casa. En tal virtud, es importante tomar en cuenta recomendaciones médicas para contribuir a que el paciente tome mejoría y se recupere lo más pronto posible, pero sobre todo evitar que se generen ulceras a raíz de estar durante algún tiempo recostado sobre una cama.
El enfermero John Pizarro de la clínica Santa Isabel compartió para Diario El Amazónico, lo que se debe hacer con respecto a los cuidados de un paciente encamado. El tema trata de que el paciente necesita de ciertos cuidados al momento de diferentes motivos que pueden ser por enfermedad, cambios fisiológicos en su cuerpo o en la mayoría de las veces por intervenciones quirúrgicas. Los pacientes necesitan de un cuidado específico para cada caso.
El especialista en cuidado de pacientes, comenta que es importante el cuidado de la piel, puesto que es un órgano sumamente perceptible a sufrir laceraciones por el tiempo que el paciente se encuentre en cama. Por ello diariamente se debe controlar y verificar esta parte del cuerpo, con la piel limpia y seca en todo momento y en las zonas donde previamente se pudieron haber presentado úlceras por la inmovilización de los pacientes. Otra recomendación importante es mantener la limpieza y el confort con masajes del paciente durante su estadía para la recuperación de su estado.
La capacidad de independencia del paciente para que pueda colaborar para su rápida recuperación, pues Pizarro, indica que se le debe explicar sobre el procedimiento que se le va a realizar y sobre todo el respeto de su intimidad.
Antes de manipular o estar en contacto con el paciente, los enfermeros o familiares que están a su cuidado, deben realizarse la asepsia respectiva con el lavado de manos, el uso de guantes de látex para precautelar la salud tanto del paciente como de la persona que está tratándola.
En el tema de la movilización, hay pacientes que requieren de reposo absoluto y demandan de personal adicional para realizar cualquier cambio de posición y así evitar que se produzcan ulceras, que es el temor constante de los profesionales de la salud. Esta movilización se la define como una ayuda para poder cambiar al paciente de posición, levantarse de la cama y buscar un punto de apoyo para que el paciente no presente incomodidad.
Es importante que un especialista en cuidados de pacientes o enfermeros brinden toda la información necesaria para familiares que cuidan de sus pacientes en casa, en caso de que no sea de complicación para garantizar su salud e integridad de las personas que están atravesando por este proceso.
Noticias Zamora
Cuando criticar al poder se convierte en un riesgo
Por: Alcibar Lupercio
La libertad de expresión no es un privilegio de los periodistas ni una concesión de los gobiernos de turno. Es un derecho fundamental y una de las condiciones esenciales para que una democracia funcione. Cuando una sociedad deja de cuestionar al poder, comienza a perder una de sus principales herramientas de control ciudadano.
Ecuador conoce demasiado bien los riesgos de confundir autoridad con silencio. La historia reciente ofrece antecedentes que deberían servirnos como advertencia. Durante el gobierno de Rafael Correa, la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos documentó, entre 2007 y 2017, una política de desacreditación, estigmatización y sanción contra periodistas, medios y otros actores críticos.
Uno de los casos más emblemáticos fue el proceso contra el periodista Emilio Palacio y directivos de El Universo. La CIDH manifestó su preocupación por una sentencia que contemplaba penas de prisión y una millonaria indemnización por un artículo de opinión referido a asuntos de interés público. Posteriormente, la propia Comisión llevó el caso ante la Corte Interamericana.
Aquellos episodios deberían haber dejado una lección permanente: ningún gobierno, independientemente de su ideología, debería sentirse dueño de la verdad ni utilizar el poder estatal para intimidar a quienes lo cuestionan.
Pero el problema no pertenece únicamente al pasado.
Durante el actual Gobierno también se han registrado preocupaciones relacionadas con el ejercicio periodístico. Fundamedios reportó en 2024 un incremento de agresiones contra periodistas y medios, incluyendo obstáculos al acceso a la información y episodios de hostigamiento estatal. En septiembre de ese año señaló además su preocupación por declaraciones que podían interpretarse como una intención de utilizar la publicidad oficial para favorecer o castigar determinadas líneas editoriales.
En 2025, Fundamedios reportó 231 agresiones relacionadas con la libertad de expresión, de las cuales 114 fueron atribuidas a agentes estatales, según su metodología de monitoreo.
A esto se suma una realidad todavía más grave: la violencia del crimen organizado. El Comité para la Protección de los Periodistas ha documentado amenazas, ataques y el éxodo de periodistas ecuatorianos, mientras varios comunicadores han tenido que abandonar sus ciudades o incluso el país para proteger su integridad.
Entonces, ¿qué país queremos construir?
Un país donde un periodista pueda preguntar por qué faltan medicamentos en un hospital. Donde pueda investigar las condiciones de una escuela pública. Donde pueda cuestionar el estado de una carretera. Donde pueda preguntar cuánto se gastó, quién contrató, quién ganó un contrato y si los recursos públicos fueron utilizados correctamente.
Eso no debería considerarse una agresión contra el Gobierno. Eso es periodismo.
El problema aparece cuando la crítica comienza a interpretarse como enemistad política. Y resulta todavía más preocupante si un periodista o propietario de un medio que mantiene relaciones comerciales legítimas con el Estado siente que, por esa razón, debe guardar silencio frente a posibles irregularidades.
Aquí debemos ser particularmente cuidadosos: ser proveedor del Estado no elimina los derechos constitucionales de una persona, pero tampoco convierte al periodista en intocable frente a la ley. La obligación debe ser la misma para todos: contratos transparentes, información verificable, ausencia de conflictos de interés y respeto absoluto a las normas.
Lo peligroso sería que una relación contractual con una institución pública se convierta, de hecho, o por temor, en un mecanismo de autocensura.
Porque si un periodista piensa: “No puedo investigar esto porque tengo un contrato con el Estado”, la sociedad pierde mucho más que una noticia. Pierde una voz.
Y si un funcionario piensa: “Este medio no puede cuestionarme porque trabaja para el Estado”, entonces el problema ya no es solamente periodístico. Es democrático.
También debemos reconocer que la prensa tiene responsabilidades. La libertad de expresión no significa libertad para mentir, difamar o manipular. El periodismo serio debe investigar, contrastar fuentes, separar información de opinión y permitir el derecho a la réplica. Precisamente por eso, la respuesta frente a una publicación periodística debe ser más información, más transparencia y, cuando corresponda, las vías legales; nunca la intimidación.
Ecuador enfrenta problemas demasiado grandes para desperdiciar energía persiguiendo voces críticas. La inseguridad continúa siendo una preocupación central para los ciudadanos; existen cuestionamientos sobre servicios públicos, infraestructura, educación, salud, empleo y economía. Las decisiones gubernamentales sobre combustibles, impuestos y transporte tienen consecuencias directas sobre millones de personas.
En una democracia, esas decisiones deben poder ser discutidas.
El ciudadano tiene derecho a preguntar. El periodista tiene derecho a investigar. El medio tiene derecho a publicar. Y el Gobierno tiene la obligación democrática de responder.
No importa si el Gobierno es de derecha, de izquierda, liberal, conservador o de cualquier otra corriente. Los derechos no cambian dependiendo del nombre del presidente.
Por eso tampoco debemos repetir los errores del pasado. La defensa de la libertad de prensa no puede convertirse en una bandera selectiva: no puede defenderse cuando gobierna alguien que nos agrada y olvidarse cuando gobierna alguien que nos disgusta.
La libertad de expresión debe defenderse incluso cuando la voz que habla no coincide con nuestra propia opinión.
Y aquí existe una responsabilidad particular para las nuevas generaciones. Los jóvenes no tienen que aceptar que cuestionar sea considerado traición, que investigar sea considerado oposición o que exigir transparencia sea considerado un ataque.
Una democracia saludable necesita ciudadanos capaces de preguntar y autoridades capaces de responder.
El silencio impuesto nunca será una política pública.
El Ecuador no necesita menos periodismo. Necesita mejor periodismo, más investigación, más transparencia y mayor protección para quienes ejercen esta profesión.
Y necesita, sobre todo, entender una verdad elemental: un Gobierno fuerte no es aquel que consigue que nadie lo critique; es aquel que puede soportar la crítica, responder con argumentos y rendir cuentas ante sus ciudadanos.
Porque cuando la prensa deja de preguntar por miedo, cuando el periodista comienza a autocensurarse para conservar un contrato y cuando el ciudadano prefiere callar para evitar consecuencias, la democracia empieza a quedarse sin voz.
Y un país sin voces críticas no es un país en paz.
Es un país en silencio.
Noticias Zamora
Un nuevo año lectivo: una travesía que debemos recorrer juntos
El tiempo de vacaciones ha llegado a su final y, con él, comienza una nueva travesía para los estudiantes del régimen Sierra-Amazonía. El 1 de septiembre de 2026 no comienza simplemente un nuevo calendario escolar; comienza una nueva oportunidad para aprender, crecer, superar desafíos, construir sueños y convertirlos en realidades.
Pero ningún estudiante debería recorrer este camino solo. El éxito educativo no es responsabilidad exclusiva del estudiante, ni del docente, ni de la familia. La educación es una responsabilidad compartida. Cuando estudiantes, padres de familia, docentes y autoridades institucionales unen sus esfuerzos, se crea el terreno fértil donde pueden florecer los aprendizajes, los valores y los sueños.
Por eso, hoy debemos asumir un compromiso común: construir un excelente clima escolar, familiar y laboral, donde prevalezcan el respeto, la empatía, la solidaridad, la confianza y el diálogo; un ambiente donde podamos expresarnos libremente, escuchar y ser escuchados, comprender nuestras diferencias y aprender unos de otros.
Los estudiantes son los protagonistas de este proceso. Nadie puede aprender por ustedes. Cada clase, cada tarea, cada lectura, cada esfuerzo y cada dificultad superada representa un paso hacia el futuro que desean construir.
Pero el aprendizaje no puede desarrollarse plenamente donde existe el miedo, la burla, la violencia o la indiferencia. Por eso, hagamos de nuestras aulas espacios donde nadie tenga miedo de equivocarse, preguntar o expresar lo que piensa. Respetemos al compañero que aprende más despacio, ayudemos al que tiene dificultades, valoremos nuestras diferencias y rechacemos toda forma de violencia o discriminación.
Detrás de cada estudiante existe una historia, una familia, unos sueños y también dificultades que quizá desconocemos. Construyamos aulas donde exista autoridad, pero también humanidad; disciplina, pero también comprensión; exigencia, pero también motivación. Un estudiante que se siente respetado y valorado tiene mayores posibilidades de comprometerse con su aprendizaje.
Los padres de familia deben comprender una verdad fundamental: la educación es un proceso, no un producto. Ese proceso comienza en septiembre y termina en junio. No basta con matricular a nuestros hijos y esperar que al finalizar el año aparezca una buena libreta de calificaciones. Matricular es sembrar; acompañar es cuidar el crecimiento de la semilla.
Durante los diez meses del año lectivo debemos garantizar la asistencia, interesarnos por el rendimiento académico, el comportamiento y las relaciones de nuestros hijos; asistir a las reuniones de entrega de libretas; dialogar con los docentes y, cuando sea necesario, tomar oportunamente acciones preventivas y correctivas.
No esperemos a que aparezca un problema para acercarnos a la institución. La mejor dificultad es aquella que prevenimos a tiempo. Y no olvidemos que el aprendizaje también se construye en casa. Nuestros hijos necesitan encontrar allí un ambiente de tranquilidad, seguridad y confianza. Existe una regla sencilla que debemos recordar: Cuando aumenta la calma, disminuye el estrés. Cuando aumenta la confianza, disminuye el miedo. Y cuando disminuyen el miedo y la ansiedad, nuestros hijos aprenden mejor.
Nuestros hijos no necesitan padres perfectos; necesitan padres presentes, interesados y comprometidos. Preguntemos cómo les fue, escuchemos sus preocupaciones, reconozcamos sus esfuerzos, pongamos límites cuando sea necesario y, sobre todo, hagámosles sentir que creemos en ellos.
No esperemos al final del año para preocuparnos por su educación. Acompañemos el proceso desde el primer día hasta el último.
Autoridades y docentes: Un plantel donde existe un buen clima laboral es una institución que educa mejor. Por ello, necesitamos autoridades que lideren la comunidad educativa con respeto, comunicación, reconocimiento y trabajo colaborativo. Un docente que se siente valorado y respaldado estará en mejores condiciones para entregar lo mejor de sí a sus estudiantes.
Gestionar un buen clima laboral no significa que nunca existirán desacuerdos. Significa aprender a manejarlos con madurez, respeto, comunicación y sentido institucional. Cuando los adultos trabajamos unidos, nuestros estudiantes reciben un mensaje poderoso: los problemas se pueden resolver dialogando y los grandes objetivos se alcanzan trabajando en equipo.
Una sola comunidad educativa, un solo propósito. Este nuevo año escolar nos presenta una oportunidad para dejar atrás la indiferencia, las culpas y los reproches. Cuando algo no funciona, no preguntémonos primero “¿De quién es la culpa?”, sino: “¿Qué podemos hacer juntos para solucionarlo?” Cuando un estudiante tenga dificultades, familia y escuela deben actuar antes de que el problema crezca. Cuando exista un conflicto, busquemos diálogo antes que confrontación. Cuando un estudiante alcance un logro, celebremos juntos.
Familias, estudiantes, docentes y autoridades somos piezas diferentes de un mismo engranaje.
Si una pieza falla, todo el sistema se resiente. Pero cuando cada uno cumple responsablemente su papel, sucede algo extraordinario: la escuela se transforma en una verdadera comunidad de aprendizaje y convivencia.
Al finalizar este año lectivo, queremos recoger una cosecha abundante. Pero recordemos: Una buena cosecha no aparece por casualidad. Hay que preparar la tierra, sembrar, limpiar, abonar, cuidar y perseverar. De la misma manera, nuestros hijos necesitan que los acompañemos durante todo el proceso educativo.
Hoy, al comenzar este nuevo año lectivo, renovemos nuestro compromiso: Estudiantes: construyan un colegio donde el respeto, la empatía y la solidaridad sean parte de cada día. Padres de familia: construyan hogares donde florezcan la tranquilidad, la confianza, el diálogo y la motivación. Autoridades y docentes: construyamos juntos un lugar de trabajo donde cada uno asuma su parte y aporte lo mejor de sí, para disfrutar de una comunidad educativa unida, capaz de acompañar, inspirar y formar a la sociedad que queremos para el futuro.
Que este sea el año en que aprendamos a escucharnos, a comprendernos y a trabajar unidos. Porque cuando familia, escuela y estudiantes trabajan juntos, los sueños dejan de ser solamente sueños y comienzan a convertirse en realidades.
Hagamos de este año una oportunidad para crecer, para construir puentes y para demostrar que, cuando caminamos en la misma dirección, podemos transformar nuestra comunidad y nuestro futuro.
¡Sembremos juntos, cuidemos juntos y cosechemos juntos el futuro de nuestros hijos!
Noticias Zamora
Zumba inauguró el año lectivo 2026-2027 con énfasis en educación, inversión y nuevas oportunidades
El miércoles 2 de septiembre se desarrolló la inauguración del periodo lectivo 2026-2027 en la Unidad Educativa Manuela Sáenz, de la ciudad de Zumba, cantón Chinchipe, con la participación de estudiantes, docentes, padres de familia y autoridades educativas.
El acto marcó el inicio de una nueva etapa académica para los estudiantes de octavo año de Educación General Básica hasta tercero de Bachillerato General Unificado y Técnico. Los alumnos fueron recibidos en una calle de honor como símbolo de bienvenida y acompañamiento institucional.
Durante la jornada, el rector de la institución, Milton Gómez Valdéz, destacó que el nuevo año lectivo representa una oportunidad para fortalecer el aprendizaje, desarrollar talentos y formar ciudadanos comprometidos con su comunidad. Asimismo, reconoció el trabajo de los docentes y resaltó la importancia de la participación conjunta entre la institución educativa y las familias.
La autoridad anunció además que próximamente se prevé la inauguración de un bloque de cuatro aulas, infraestructura que estará al servicio de los estudiantes y de la comunidad educativa. También mencionó gestiones relacionadas con la incorporación de un profesional para el área técnica y la implementación de pizarras interactivas.
Por su parte, Misael Martinez, director Distrital de Educación Chinchipe-Palanda, declaró oficialmente inaugurado el año lectivo 2026-2027 y presentó cifras correspondientes al distrito. Según informó, el territorio cuenta con 85 instituciones educativas: 50 en Chinchipe y 35 en Palanda, además de aproximadamente 420 docentes y 5.000 estudiantes.
Martínez también informó sobre acciones relacionadas con el fortalecimiento de la seguridad en los establecimientos educativos, mediante el denominado Plan Escudo, en coordinación con la Policía Nacional. Asimismo, señaló que se mantiene el acompañamiento para estudiantes con discapacidad mediante la figura de apoyo en aula, junto con procesos de capacitación gratuita para familiares.
En materia de recursos educativos, indicó que los uniformes escolares ya se encuentran disponibles en el Distrito Educativo, mientras que los textos escolares serán entregados durante septiembre. Añadió que, de acuerdo con la información presentada durante el acto, el Distrito Chinchipe-Palanda registra una inversión aproximada de 8 millones de dólares durante este año, destinada a diferentes componentes vinculados con la educación.
El inicio del periodo lectivo 2026-2027 deja como principales desafíos el fortalecimiento de la calidad educativa, la ampliación de infraestructura, la seguridad de los establecimientos y la articulación entre autoridades, docentes, estudiantes y familias.
Con este acto, la Unidad Educativa Manuela Sáenz abrió oficialmente sus puertas a un nuevo año académico, reafirmando su compromiso con la formación de niños y jóvenes del cantón Chinchipe.
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