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«Hoy empezamos a cortar a los muertos para comerlos»: las cartas que revelan la experiencia extrema de la tragedia de los Andes y que recrea “La sociedad de la nieve”

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Sobre las hojas de un cuaderno de aviación, Gustavo Nicolich, Coco para sus amigos, un joven uruguayo de 20 años que pretendía jugar con su club un partido de rugby en Chile, escribía lo que le iba sucediendo, algo que luego se convertiría en una hazaña de supervivencia humana que conmocionaría al mundo.

Ocho días antes, el 13 de octubre de 1972, el avión Fairchild de la Fuerza Aérea Uruguaya que los llevaba a Santiago de Chile impactó con una montaña en la nevada cordillera de los Andes.

El avión se partió en dos, algunos murieron al salir despedidos de la aeronave, otros en el impacto contra la parte delantera de la aeronave cuando esta tocó tierra en un valle a 3.500 metros de altura.

Para los que quedaban vivos comenzaría una despiadada estadía de 72 días aislados de todo, a bajísimas temperaturas de día, intolerables durante la noche, y casi sin elementos para subsistir.

Despegaron de Montevideo 40 pasajeros -la mayoría jugadores de rugby, amigos y familiares- y cinco tripulantes; 16 pudieron contarlo.

Coco Nicolich plasmaba el horror de lo que estaban viviendo de puño y letra, incluida la antropofagia: comer los cuerpos de los muertos para poder seguir.

“Yo, por mi parte, le pedí a Dios en todo lo posible que nunca llegara este día, pero llegó y tenemos que afrontarlo con valentía y fe. Fe porque llegué a la conclusión de que los cuerpos están ahí porque los puso Dios, y como lo único que interesa es el alma, no tengo por qué tener un gran remordimiento”, dijo.

“Y si llegara el día y yo con mi cuerpo pudiera salvar a alguien, gustoso lo haría”, siguió anotando.

Los que quedaban vivos habían conformado “la sociedad de la nieve”, como la llamaron. Una forma de vida alejada del mundo conocido, con otras reglas, establecidas para la supervivencia en un contexto más que extremo. Una vicisitud en la que jamás nadie se podría imaginar.

“La sociedad de la nieve” dio nombre a un documental del uruguayo Gonzalo Arijón, y a partir de él surgió un libro del también uruguayo Pablo Vierci -que conocía a muchos de los protagonistas desde la escuela- publicado en 2008.

En base a ese libro, el español Juan Antonio Bayona dirigió la película homónima que se estrena esta semana en Latinoamérica y España, y que llegará a Netflix en enero.

«La sociedad de la nieve» fue nominada como mejor filme de habla no inglesa para los Globos de Oro 2024 y representa a España en los Oscar.

Coco Nicolich era parte de un grupo de jugadores de rugby amateur del club Old Christians, exalumnos del colegio privado católico Stella Maris, fundado por la congregación de los Christian Brothers, que viajaba junto con amigos y familiares a disputar un partido amistoso contra el Old Boys chileno.

A Coco le gustaba escribir y por eso decidió relatar lo que iba viviendo en dos cartas, una dedicada a sus padres, sus tres hermanos y su novia, y la otra exclusivamente a su novia.

En su narración, edulcoraba algunos aspectos de lo que estaban viviendo, sobre todo al inicio de su primera epístola.

“Estamos en un lugar divino, todo cerrado por montañas y con un lago en el fondo que se va a deshelar apenas comience el deshielo. Estamos todos muy bien”.

De los 45 que iban en el vuelo 571, 18 ya habían muerto ese día.

Era el 21 de octubre de 1972. Todavía no habían empezado a alimentarse de los cuerpos de los fallecidos.

Mientras, en su casa en Montevideo, su familia aún ponía un plato para él en la mesa a la hora de comer.

“La moral existente es increíble y hay colaboración permanente entre todos. Roy [Harley], Diego [Storm], Roberto [Canessa], Carlitos [Páez] y yo estamos perfectamente bien, solo un poco más flacos y barbudos”, decía.

“El domingo pasado pasaron por arriba nuestro dos aviones, dos veces cada uno, por lo que estamos muy tranquilos y, lo que es más, convencidos de que nos van a venir a buscar. Lo único que nos hace dudar un poco es que, como el avión se desvió de la ruta, quién sabe todavía si nos vieron. Nuestra fe en Dios es increíble (se podría decir que es común en ciertos casos como este), pero yo creo que está muy por encima”.

Con lo del desvío del avión, Nicolich se refería a que, como las condiciones climáticas no eran buenas ese día, el piloto y copiloto habían decidido no cruzar directamente hacia Santiago sino que fueron primero hacia el sur, hasta un lugar donde el paso era más seguro, para recién ahí atravesar la cordillera.

¿Se preguntan cómo vivimos? Bueno, la verdad que el avión no está todavía perfectamente acondicionado y por el momento no es un gran hotel, pero ya va a quedar bastante bien”.

“Agua tenemos de sobra, puesto que hacemos constantemente. Comida, tuvimos la suerte de que nos quedara una lata de Costamar, cuatro de dulce, tres latas de mariscos, algunos chocolates y dos botellas de whisky chicas. Por supuesto [que] la comida no es muy abundante que digamos, pero da para vivir”, detallaba.

La realidad era que esos escasos alimentos eran racionados a tal extremo que, por ejemplo, cuando ya no quedaba casi nada, uno de los sobrevivientes comió solamente un maní con chocolate en tres días: el primero ingirió la cubierta de chocolate y guardó el maní en un bolsillo, el segundo partió la semilla y comió la mitad, y el tercero lo terminó.

“Los días acá, cuando son lindos, se puede estar afuera hasta más o menos las seis de la tarde; ahora, si están nublados, generalmente nos quedamos en el hotel (avión) y solo sale una pequeña cuadrilla a buscar nieve”, decía Nicolich.

«Me muero de frío»

El joven describía luego las condiciones en las que tenían que pasar los días en ese “hotel”.

“Los cuartos no son muy cómodos, puesto que las habitaciones son para 26 personas (no pudimos conseguir para menos), pero algo es algo. El espacio es un poco reducido, puesto que lo que quedó del avión fue de la cabina (que está deshecha) hasta la parte de las alas, que quedaron diseminadas muy atrás”.

Contaba que para hacer espacio en el fuselaje, movieron los asientos al exterior y les quitaron la tela sintética que los vestía para transformarla en mantas.

Coco dormía junto a alguien que, hasta ese vuelo, era un completo desconocido, Ramón “Moncho” Sabella, amigo de compañeros del club que se unió al viaje porque pensó que le vendrían bien unas vacaciones.

“Me muero de frío, no soporto más, me estoy congelando”, le dijo a Moncho la primera noche en la montaña. Al lado tenían el cuerpo de una señora a la que tampoco conocían, moribunda, entre hierros y asientos, contra la cabina de los pilotos.

Moncho se acostó sobre él y le dio golpes para que su temperatura corporal subiera.

Así continuaron en las noches siguientes. Se tomaban de la mano y las metían en los bolsillos, y se exhalaban el uno al otro para darse calor.

“Como verán, poco a poco estamos mejorando el confort”, escribía Coco con optimismo.

Más adelante les decía a sus familiares cuánto los quería, e incluso que lo único que deseaba era llegar a Montevideo para casarse con su novia, si ella también lo quería.

“Pero no puedo pensar mucho en todo esto porque lloro mucho y me dijeron que tratara de no llorar, ya que me deshidrato. Es increíble, ¿no?”, lamentaba.

La segunda carta

Coco Nicolich siguió escribiendo lo que sucedía en la tragedia en una segunda carta, esta vez dirigida exclusivamente a su novia, Rossina Machitelli.

“El día de hoy fue bárbaro, un sol divino y mucho calor”, comenzó diciendo.

“Hoy, aparte de todo, fue un día un poco depresivo puesto que mucha gente se entró a desanimar (hace 10 días que estamos aquí), pero a mí por suerte todavía no me tocó el desánimo, puesto que con solo pensar en que te voy a volver a ver, me vienen fuerzas increíbles”.

“Otra de las causas del desánimo general es que dentro de un rato se nos acaba la comida. Nos quedan nada más que 2 latas de mariscos (chicas), 1 botella de vino blanco y un poco de granadina que indudablemente para 26 hombres (bueno, también chicos que quieren ser hombres) no es nada”, detalló.

Y ahí le relató cómo iban a empezar a alimentarse.

“Una cosa que te va a parecer increíble; a mí también me parece. Hoy empezamos a cortar a los muertos para comerlos, no tenemos otro remedio”.

Siguió diciendo que si él se moría estaba de acuerdo con que se comieran su cuerpo para tratar de sobrevivir.

“Cuando me veas te vas a asustar. Estoy mugriento, barbudo, un poco flaco, con un tajo grande en la cabeza, otro en la frente que ya se me curó y uno chiquito que me hice hoy trabajando en la cabina del avión, además de pequeños tajos en las piernas y en el hombro. Pero, con todo, estoy muy bien”, escribía, buscando el lado positivo de la tragedia.

Daniel Fernández Strauch, uno de los sobrevivientes del accidente, junto al escritor Pablo Vierci en una de las presentaciones de la película "La sociedad de la nieve".

FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES

Pie de foto,Daniel Fernández Strauch, uno de los sobrevivientes del accidente, junto al escritor Pablo Vierci en una de las presentaciones de la película «La sociedad de la nieve».

Luego le relataba de sus esperanzas de ser encontrados, y decía que si los trabajos de búsqueda se suspendían, él sería parte del grupo que saliera a buscar ayuda.

“Dentro de tres o cuatro días, cuando recobremos algo de fuerzas, un grupo creo que nos largamos a atravesar la parte de la cordillera que nos queda, que espero [que] sea poca”.

“No tenemos la menor idea [de] dónde estamos puesto que cuando volamos hacia Chile el piloto creyó haber pasado Curicó y en Chile le informaron que descendiera. Inmediatamente aminoró la marcha y en unos pocos segundos agarramos unos pozos de aire que nos hacían bajar 1.000 a 2.000 pies, y cuando el mecánico (que está vivo con nosotros) le dio toda la potencia posible, ya era tarde”.

“El choque fue increíble, […] la cola se enganchó en la montaña y volaron la alas en el momento. El avión enseguida se entró a deslizar por la montaña al mismo tiempo que entraba nieve por los boquetes y nos iba congelando de a poco, hasta que de pronto se detuvo”.

Pronto volvió a recordar la primera noche en la cordillera.

“Enseguida oscureció y fue la noche más larga, fría y triste de mi vida. Parecía las descripciones del Infierno del Dante: eran unos gritos tras otros, un frío infernal que entraba por todos lados puesto que no pudimos tapar nada y algunos pasajeros que no los habíamos podido sacar totalmente de sus lugares, y tuvieron que dormir enganchados en sus lugares y lamentablemente a la mañana siguiente varios murieron. Indudablemente nunca ninguno podrá volver a sufrir lo que sufrimos esa noche, pero por suerte ya pasó”.

Los sobrevivientes de la tragedia de los Andes junto al entonces presidente de Chile, Sebastián Piñera, y el arriero con el que se encontraron los uruguayos que fueron en busca de rescate, Sergio Catalán, en 2012.

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Pie de foto,Los sobrevivientes de la tragedia de los Andes junto al entonces presidente de Chile, Sebastián Piñera, y el arriero con el que se encontraron los uruguayos que fueron en busca de rescate, Sergio Catalán, en 2012.

“Pensar todo lo que tengo y nunca lo llegué a valorar; es increíble, tengo todo lo que quiero y con todo estoy inconforme”, reflexionó.

A los 10 días de estar en la montaña, la búsqueda se detuvo. El Servicio Aéreo de Rescate de Chile dijo que si no habían aparecido para entonces, ya no los encontrarían con vida.

Un grupo de los sobrevivientes logró arreglar una pequeña Spika y sintonizaron una emisora que justo hablaba de ellos.

Coco escuchó lo que decían en la radio y corrió a informarles a sus compañeros: “Tengo dos noticias para darles, una mala y una buena. La mala es que se suspendió la búsqueda. La buena es que ahora vivir o morir depende solo de nosotros”.

El milagro de los Andes

El padre de Gustavo Nicolich estaba en Chile, buscando a su hijo perdido con la esperanza de que algún día apareciera.

Era diciembre de 1972 y se acercaba la Navidad.

Y en un momento, la noticia de que habían aparecido unos uruguayos salidos del medio de la cordillera paralizó a la sociedad, pero más aún a los familiares.

La madre de Coco, Raquel Arocena, escuchó que en la lista de sobrevivientes había un muchacho llamado Gustavo. Sin dudarlo, se subió al primer avión rumbo a Santiago.

Al llegar al hospital, la puerta del ascensor se abrió y Gustavo Zerbino, que intentaba escaparse, apareció.

Raquel se desmayó. El Gustavo de la lista no era su hijo.

La noche del 29 de octubre, un alud arrasó con el fuselaje. Coco Nicolich y otros siete murieron sepultados por la nieve.

Gustavo Zerbino le dio un beso a Raquel y le dijo: “Tengo una carta para ti de tu hijo”. Recién ahí reaccionó.

El rescate en helicóptero de los sobrevivientes el 23 de diciembre de 1972.

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Pie de foto,El 23 de diciembre de 1972, 16 uruguayos fueron rescatados de la montaña después de 72 días.

Zerbino las había tomado de un bolsillo del saco de su tocayo, pegadas al corazón, y las había conservado en un bolso con otras pertenencias de los muertos para entregarlas a sus seres queridos.

“Cuando me di cuenta que nunca nadie más iba a subir a ese lugar porque nunca había sido pisado por un hombre y era como un granito en el desierto, sentí dentro de mí que si yo no traía de esas personas algún recuerdo tangible, su familia no iba a poder hacer el duelo”, dice Zerbino hablando con BBC Mundo.

Sintió que era una misión que tenía que cumplir.

Antes de morir, Coco le mostró dónde las guardaba y le dijo: “Si a mí me pasa algo, vos, por favor, entregá estas cartas”.

Sus padres y hermanos las leyeron en familia. Fue muy duro, muy emotivo, recuerda su hermano Alejandro en diálogo con BBC Mundo.

Pero fueron la forma de velarlo a través de un mensaje de despedida, algo que otros no pudieron hacer, y comprender a partir de sus propias palabras el acto de antropofagia, incluso con sus restos.

“Me siento orgulloso de que él lo haya dicho. Sé que él lo dijo porque está escrito. Y quizás por eso mi padre fue uno de los que más contuvo a los sobrevivientes”, dice Alejandro.

Gustavo Zerbino

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Pie de foto,Gustavo Zerbino recolectó objetos personales de los fallecidos y se los llevó a sus familiares.

Gustavo Nicolich padre viajó a la montaña en febrero de 1973 para acompañar al padre de otro de los fallecidos que quería enterrar los restos de su hijo en Uruguay.

Cuando regresó, su semblante era otro. Había visto, ya sin nieve que camuflara el paisaje, la carnicería en la que se había convertido ese sitio. Y de su hijo “no quedó nada”.

“Nada”, reitera Alejandro.

Algunos fragmentos de la segunda carta demoraron en conocerse públicamente porque sus padres prefirieron guardar para su intimidad durante un tiempo la descripción de la antropofagia, pese a que los sobrevivientes hablaron de ello días después de ser rescatados.

Hoy, las dos cartas están celosamente custodiadas en la mesa de luz de Raquel, que a sus 96 años sigue conmemorando cada vez que puede la truncada vida de su hijo. Fuente: BBCMundo

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Expresidente Rodrigo Duterte es arrestado por su sangrienta guerra contra el narcotráfico en Filipinas

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El expresidente de Filipinas Rodrigo Duterte fue arrestado este martes al llegar al aeropuerto internacional de Manila en virtud de una orden de la Corte Penal Internacional (CPI) por su mortífera guerra contra el narcotráfico, dijo el palacio presidencial del archipiélago asiático.

El exgobernante de 79 años enfrenta un cargo de la CPI de «crimen contra la humanidad por asesinato» por la política antidrogas que según grupos de derechos humanos cobró la vida de decenas de miles de personas, en su mayoría hombres pobres, a menudo sin pruebas de su vínculo con el narcotráfico.

Duterte exigió conocer el fundamento de su arresto, en un video publicado en la cuenta de Instagram de su hija menor, Verónica.

y y cuál el crimen que cometí? Muéstrenme el fundamento legal por el cual estoy aquí», declaró en el video.

«Me trajeron aquí no por mi voluntad, sino por la de otro (…) Tienen que responder por la privación de libertad», agregó.

No se reveló el lugar donde se grabó el video, aunque su partido divulgó una foto que indica que estaba detenido en la Base Aérea Villamor, contigua al aeropuerto de Manila.

Duterte fue detenido en el aeropuerto capitalino después de un breve viaje a Hong Kong.

Hablando el domingo a miles de trabajadores filipinos en Hong Kong, el expresidente condenó el proceso en su contra, aunque dijo que «aceptaría» la detención.

Filipinas abandonó la CPI en 2019 por orden de Duterte, pero el tribunal mantuvo la jurisdicción sobre el caso de las matanzas, así como otro caso de asesinatos en la ciudad sureña de Davao cuando Duterte era el alcalde, tres años antes de ser presidente.

Matar a sospechosos de narcotráfico

La investigación formal fue iniciada en septiembre de 2021 pero la suspendió dos meses después, luego de que Manila afirmara que estaba revaluando cientos de casos de operativos antidrogas que resultaron en muertes a manos de policías, vigilantes y sicarios.

El caso se reanudó en julio de 2023 después de que un panel de cinco jueces rechazó la objeción filipina por la falta de jurisdicción del tribunal.

Duterte tiene gran popularidad entre muchos filipinos que apoyaron su forma drástica de combatir el crimen, y sigue teniendo influencia política.

Actualmente está postulado para volver a ser alcalde de su bastión de Davao en los comicios de mayo.

Durante su gobierno, Duterte instruyó a los policías disparar a matar a los sospechosos de narcotráfico si sus vidas corrían riesgo, e insistió en que la política de mano dura salvaba a las familias e impedía que Filipinas se convirtiera en un «narcoestado«.

En la apertura de una investigación del Senado filipino en octubre sobre la guerra contra las drogas, Duterte declaró que no daría «disculpas o pretextos» por sus acciones.

«Hice lo que debía hacer y, lo crean o no, lo hice por mi país», expresó. Fuente: Vistazo

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Europa se cansa de las amenazas de Trump y busca dinero para defender a Ucrania y al continente

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La guerra arancelaria, las amenazas por la guerra en Ucrania y las acusaciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, parece que han cansado a Europa, que este 6 de marzo se reúne en una cumbre de defensa del continente.

Según los principales líderes de la Unión Europea (UE), el deseo del bloque es rearmarse e impulsar su propia capacidad de defensa.

Esto ocurre mientras que el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, agradeció a los líderes europeos por no dejar a Kiev «sola».

Europa quiere gastar más en defensa
El primer ministro polaco, Donald Tusk, afirmó que «Europa ha perdido mucho tiempo pero todo puede cambiar hoy», e hizo un llamamiento para «retomar la carrera armamentística con Rusia» y «ganarla».

El canciller saliente de Alemania, Olaf Scholz, defendió la necesidad de que la Unión Europea modifique sus reglas de estabilidad presupuestaria para que los Veintisiete (como se conoce al grupo de los países del bloque) puedan aumentar su gasto en defensa «a largo plazo» y no únicamente los próximos años.

Subrayó que la cumbre se celebra en «un momento importante para Europa», en el que «hay que garantizar que se mantenga el apoyo a Ucrania», tanto económica como militarmente.

¿Apoyo de Estados Unidos?
Scholz pidió también «cabeza fría» para garantizar el apoyo de Estados Unidos a Kiev, justo cuando el presidente Donald Trump acaba de congelar el apoyo militar y en materia de inteligencia.

En una cadena realizada el 5 de marzo de 2025, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, expresó que si bien quiere «creer que Estados Unidos permanecerá a nuestro lado, necesitamos estar listos si ese no es el caso».

Además, en la mañana del 6 de marzo, el ministro de Defensa francés, Sébastien Lecornu, afirmó que Francia ya comparte su inteligencia militar con Ucrania, después que Estados Unidos congeló su ayuda a Kiev.

Estos son los hechos que arrinconan a Zelenski, quien ahora busca una tregua entre Ucrania y Rusia

Disuasión nuclear de Francia
Macron informó que ha decidido «abrir el debate estratégico en la protección de nuestra disuasión de nuestros aliados en el continente europeo».

«Nuestra disuasión nuclear nos protege, es completa soberana, francesa de principio a fin […] Esto nos protege mucho más que nuestros vecinos», afirmó.

Además, propuso enviar tropas europeas a Ucrania en caso de lograrse un acuerdo de paz con Rusia, uno que Estados Unidos pretende liderar, aunque tanto Bruselas como Kiev exigen estar presentes en las negociaciones, que hasta ahora Washington y Moscú han abordado de manera bilateral.

Plan multimillonario para rearmar a Europa
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, dijo que para ella «lo más importante ahora es rearmar Europa».

«No tenemos mucho tiempo. Hay que gastar y gastar en defensa y disuasión, ese es el mensaje. Y a la vez seguir apoyando a Ucrania. Queremos paz y no se puede lograr sin una paz sostenible en Ucrania», comentó.

Precisamente en el marco de la Cumbre de la UE, y como antesala a la misma, la presidenta de la Comisión Europea, Urusla Von der Leyen, había anunciado el plan ReArm Europe, con el que se quiere poner a disposición casi USD 865.000 millones para mejorar la defensa del continente.

¿Ayuda de tropas turcas?
A la par de la Cumbre del bloque europeo, el Ministerio de Defensa de Turquía, expresó que su país está dispuesto a desplegar a tropas en Ucrania de ser necesario, con el objetivo de garantizar la paz.

«La cuestión de contribuir a una misión (…) se evaluará con todas las partes interesadas si se considera necesario para el establecimiento de la estabilidad y la paz regionales», indicó un comunicado del ministerio.

El ejército de Turquía es el segundo mayor de la OTAN, solo superado por Estados Unidos en cantidad de soldados, aviones, tanques y buques. Fuente: Primicias

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Trump pidió recursos para la «mayor deportación de la historia de Estados Unidos», ¿qué más dijo en el Congreso?

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se dirigió a los estadounidenses y a los gobiernos de otros países en su discurso en una sesión Conjunta del Congreso que, con casi dos horas de intervención, se convirtió en el más largo de la historia en ese espacio, y que estuvo marcado por varias frases que reafirman y resumen la postura de la Casa Blanca en temas internos y otros de alcance mundial.

Deportación «histórica»
«He enviado al Congreso una solicitud de financiación detallada que explica exactamente cómo eliminaremos estas amenazas, protegeremos nuestra patria y completaremos la mayor operación de deportación en la historia de Estados Unidos, más grande incluso que la del actual poseedor del récord, Dwight D. Eisenhower (presidente de 1953 a 1961)», aseguró Trump.

«Completaremos la mayor operación de deportación en la historia de Estados Unidos» Donald Trump, presidente de Estados Unidos

Como contexto, una de las primeras acciones presidenciales del mandatario republicano fue decretar emergencia en la frontera con México, mientras en ocasiones previas aseguró que Estados Unidos vivía una «invasión» de migrantes irregulares.

Tomar Groenlandia «de un modo u otro»
El discurso ante el Congreso, del que un legislador demócrata tuvo que ser retirado por las fuerzas de seguridad tras negarse a permanecer sentado para la oratoria de Trump, también estuvo marcado por las ambiciones de Washington en el mapamundi, al recordar el cambio de nombre del Golfo de México por «Golfo de América» y reiterar las intenciones de la Casa Blanca con Groenlandia.

Necesitamos a Groenlandia por seguridad nacional e incluso internacional. Estamos trabajando con todo el que está involucrado para tratar de conseguirlo. Lo necesitamos de verdad para la seguridad global y creo vamos a lograrlo. Vamos a conseguirlo de un modo u otro.» Donald Trump, presidente de Estados Unidos

¿Más aranceles?
El discurso ocurrió el mismo día en que, en la mañana, entraron en vigor los aranceles que Estados Unidos impuso a Canadá, México -del 25%- además de unas tarifas adicionales a los productos de China del 10%, que se suman a otros impuestos ya implementados por Washington.

Tanto Canadá como China reaccionaron de manera inmediata con aranceles de represalia mientras que México advirtió que tomará «medidas arancelarias y no arancelarias». No obstante, Trump subió la intensidad del conflicto al exclamar que:

«A lo que sea que nos quieran poner aranceles, nosotros les pondremos aranceles. A lo que sea que nos quieran poner impuestos, les pondremos impuestos.» Donald Trump, presidente de Estados Unidos.

Además, aseguró que Corea del Sur, uno de los mayores aliados de Estados Unidos en Asia, mantenía prácticas «injustas» con «aranceles cuatro veces más altos» que los impuestos de importación estadounidenses, algo que fue desmentido por Seúl.

Estados Unidos en «guerra» con los carteles
Trump aprovechó la sesión Conjunto en el Congreso (al que los legisladores demócratas acudieron con pequeños carteles con mensajes como ‘Musk roba’, ‘Falso, ‘Protejan a los veteranos’, ‘Salven a Medicaid’) para «declarar la guerra a los carteles», después que su administración incluyó a varios carteles mexicanos en la lista de organizaciones terroristas extrajeras y México deportó a varios narcotraficantes a Estados Unidos.

​»Los carteles están librando una guerra en Estados Unidos y es hora de que Estados unidos les declare la guerra, algo que ya estamos haciendo.» Donald Trump,  presidente de Estados Unidos.

Además, aseguró que estos grupos criminales tienen un «control total» de México: «el territorio inmediatamente al sur de nuestra frontera está ahora dominado en su totalidad por carteles criminales que asesinan, violan, torturan y ejercen un control total. Tienen el control total de toda una nación, lo que representa una grave amenaza para nuestra seguridad nacional.»

Declaraciones similares han sido rechazadas categóricamente en ocasiones anteriores por Claudia Sheinbaum, la presidenta de México.

Guerra en Ucrania
Después de ordenar la suspensión temporal de la ayuda militar a Ucrania, tras el tenso encuentro entre Trump y el presidente ucraniano Volodimir Zelenski en el que se esperaba la firma de un acuerdo de explotación de tierras raras, que son clave para la industria tecnológica y militar, Trump volvió a referirse a la situación que vive el país que está bajo una invasión rusa, y lo hizo mientras se dirigía a la bancada demócrata.

«¿Quieren que [la guerra en Ucrania] siga por otros cinco años? Pareciera que sí» Donald Trump, presidente de Estados Unidos.

El presidente norteamericano también aprovechó su presencia en el Congreso para afirmar que ha mantenido «serias discusiones con Rusia» y que «ha recibido fuertes señales de que están listos para la paz».

Además, Trump aseguró que Zelenski le envió una carta para expresar que «Ucrania está lista para ir a la mesa de negociaciones lo más pronto posible para acercarse más a una paz duradera». Esto mientras el mandatario Ucraniano ha recibido un amplio respaldo de parte de los países Europeos. Fuente: Primicias

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